Este día fue inolvidable, ya que visitamos un lugar al que deseábamos acceder desde hacía tiempo: Petra. Madrugamos mucho para poder aprovechar el día. Antes de salir del hotel, la familia que lo gestionaba nos había preparado un pícnic para llevar durante nuestra jornada en Petra. Así, durante el día acabamos disfrutando de un delicioso sándwich, yogur y fruta.

Retomando nuestra secuencia a nivel de recorrido, salimos del hotel y tuvimos que deambular 15 minutos hasta la entrada de Petra, teniendo en cuenta que accedimos con el Jordan Pass, y así ya estábamos a disposición para explorar este asombroso complejo arqueológico. Si tenéis dudas acerca del Jordan Pass, podéis consultarnos en los comentarios o en el formulario de contacto.

Petra resultó ser más grande de lo que imaginábamos. Es un lugar verdaderamente vasto y fascinante. Nos sorprendió la magnitud de sus maravillas y entendimos por qué muchos visitantes eligen adquirir pases combinados de varios días para recorrerlo por completo. Aunque solo contábamos con un día, estábamos decididos a aprovechar al máximo nuestra visita.

Comenzamos nuestra caminata, y con cada paso nos maravillábamos ante la belleza y la majestuosidad de las joyas arqueológicas que se presentaban ante nuestros ojos. Antes de llegar al Tesoro, pasamos por múltiples desfiladeros de colores impresionantes, con tonos rojizos que observábamos mientras íbamos avanzando.

Desfiladeros en Petra
Desfiladeros en Petra

Después de hacer el primer recorrido caminando, llegamos a la famosa fachada del tesoro. Ciertamente, habíamos llegado a un lugar visualizado muchas veces en televisión y tan vinculado con la historia. Allí nos detuvimos e hicimos bastantes fotografías para capturar nuestra estancia delante del tesoro.

Petra - El Tesoro
El Tesoro de Petra

Acto seguido, proseguimos hasta el anfiteatro romano, las tumbas reales excavadas en la roca, y el gran templo. Posteriormente a ello, ascendimos hasta llegar al monasterio. Cabe destacar, que observamos que varias personas subían montadas en burro. Nosotros en ningún caso contemplamos esta opción, y más teniendo en cuenta el calor que hacía y el desgaste físico que debía suponer para los burros.

Más allá de esto, al llegar al monasterio sentimos que nuestro esfuerzo físico había sido recompensado por el hecho de estar ante otra arquitectura histórica. Nos detuvimos en una zona no inmediatamente cercana para contemplar las vistas del monasterio mientras tomábamos un refresco.

Monasterio de Petra
Monasterio de Petra

Nuestra visita continuó buscando visitar otros lugares de Petra, como el Altar de los Sacrificios. Desde esa zona pudimos contemplar parte de Petra desde las alturas. Fue interesante, ya que observamos desde la altura muchos de los lugares visitados por la mañana.

Aprovechamos hasta el último minuto antes del cierre de Petra para disfrutar al máximo de esta maravilla arqueológica. Acabamos nuestro día en Petra con más de 42 mil pasos en nuestros pies. Aunque nos sentíamos exhaustos, valió la pena cada paso para absorber toda la grandeza que Petra tenía para ofrecernos.

Una vez que terminamos nuestro día de exploración, regresamos al hotel, donde tuvimos una cena agradable con la familia que nos acogió con calidez. Después de un día tan intenso, nos retiramos a descansar temprano para recuperar fuerzas para el día siguiente.

Si quieres saber un poco más sobre nosotros, pulsa aquí.

En el apartado «Contacto» disponemos de un correo electrónico a través del cual nos podéis hacer llegar vuestros comentarios y/o dudas. También lo podéis hacer a través del apartado «Comentarios» de cada artículo.

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

También te puede gustar: